lunes, 19 de enero de 2026

Mente de principiante

Comenzábamos nuestros encuentros invitando a tener en ellos una actitud que el budismo japonés llama mente de principiante, es decir, oyendo hablar de religión y de fe cristianas como si fuera la primera vez que oímos hablar de ellas, con la curiosidad de quien se pregunta:¿esto de qué va?, con la apertura de mente de quien no se niega a aprender algo nuevo, con el propósito de quitar prejuicios, es decir, borrando de la mente las respuestas ya sabidas o aprendidas de memoria. Sólo los que no saben aprenden, y los que lo creen saber todo suelen ser unos ignorantes que cierran la puerta a la sabiduría.

La mente de principiante pregunta sin dar nada por sentado. A veces preguntamos no por saber sino creyendo tener ya la respuesta y queriendo poner a prueba al otro; en este caso lo que se busca es alimentar el propio ego, la propia visión enquistada de las cosas.

El mundo está lleno de tópicos, verdades que aceptamos sin pasarlas por la criba de la experiencia; esos tópicos son los que nos llevan a responder miméticamente, sin consideración alguna, a cuestiones importantes, y solemos concluir imperativamente. Por ejemplo: "Los inmigrantes nos están quitando el trabajo", "los padres son unos autoritarios", "los jóvenes son unos maleducados" (dicen los mayores) "la Iglesia es un rollo", etc. Repites como un papagayo la frase y te evitas el trabajo de pensar en algo que te molesta y podría descolocar tu vida cómoda.

Iniciábamos nuestro camino el pasado Viernes con unas preguntas que os transcribo aquí y que te invito a pensar antes de responder con tópicos:

1. ¿Qué busco al venir a estos encuentros? ¿Qué interés me mueve?. ¿Qué espero aprender de quien los va dirigir?

3.¿Qué creo que es eso de “la confirmación”?

4. ¿Qué pienso de la Iglesia?

5. ¿Qué opino de quienes cada domingo y festivos suelen ir a misa?

6. ¿Sabrías distinguir entre “religión·” y “espiritualidad”? Explícalo

7. La palabra “Dios”, ¿qué me sugiere?

8. ¿Rezo alguna vez? ¿Por qué?

9. ¿Me creo libre o hay algo o alguien que me manipula?

10. Si decido seguir: ¿qué estoy dispuesto a dar al grupo?


Estas preguntas supongo que las sueles responder con una serie de “tópicos” (respuestas aprendidas de tu entorno social). Olvida esas respuestas. Deberías ser sincer@ contigo mism@ si de veras quieres aprender algo nuevo.

*

Seguro que vendrás a las reuniones preguntándote qué me van a dar, ¿me gustarán?, ¿conseguirán ilusionarme con algo? Quien piense así se equivoca de camino. No soy yo quien os tengo que conquistar, sois vosotr@s los que tendréis que conquistarme a mi. Os puede resultar egoísta por mi parte, pero esto marchará hacia adelante si lográis ilusionarme, es decir, si hacéis posible que a mi no me de la sensación de que estoy perdiendo el tiempo con vosotr@s.

Si establecemos sintonía todo irá bien. Por el contrario, si hacéis que yo me sienta un “tonto útil” para lograr un no sé qué que llamáis confirmación  y que no sabéis qué es, lo nuestro va a durar poco.

Podéis comentar todo lo dicho entre vosotr@s, con mayor o menor ingenio; pero a mí lo que me interesa es que cada un@ lo piense personalmente y sea sincero consigo mism@. ¿Vale? No escabullas tu lectura personal  a solas.

No lo olvides: para disfrutar la vida aprende a mirar la realidad cada día con  mente de principiante, con la ilusión de que cada cosa y cada acontecimiento tiene  algo nuevo que aportarte.

Enero 2026

C. A.

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